Desde siempre he sabido que yo había venido a este mundo a ayudar a los demás. Pero con los años ha ido evolucionando mi concepción del cómo…
Ya de muy niña, experimentaba una sensibilidad “extrema” para la sociedad y la familia en la que había nacido. Todo me era muy impactante y difícil de sostener. Era una mezcla de ansiedad, miedos, inseguridades… que hizo que la etapa escolar fuera “angustiosa” en muchos
Por todo ello quiero dar las gracias a mis padres por darme la vida. A mis familiares, y amigos, que a pesar de tener lejos llevo siempre en mi corazón y los siento cercanos. A mi “maestra” Rosa, no sé dónde estaría ahora si ella no se hubiera cruzado en mi camino. A mis pacientes, clientes, alumnos y todas las personas que me han acompañado y han confiado en mí en algún momento de mi carrera profesional.
Y por supuesto, quiero dar las gracias a mi compañero y más fiel apoyo en todos estos años, Rubén, por tu amor, confianza